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Articles tagged with "estilo de vida"


  • Tips para empezar una dieta

    1. No tengas “enemigos”. El factor psicológico es muy importante. Revisa tu refrigerador y la despensa, no tengas cerca aquellas cosas que te pueden causar tentación.
    2. Desayunar es imprescindible. No dejes a tu cuerpo varias horas en ayunas y dale la energía necesaria. Notarás una gran diferencia.
    3. No se trata de pasar hambre. Las dietas extremas no pueden mantenerse durante un periodo largo de tiempo porque al final la acabarás rompiendo. Te sugerimos no hacer una dieta como tal, más bien aprende a elegir y combinar mejor los alimentos con la ayuda de una nutrióloga experta.
    4. En tu alimentación debe predominar el consumo de verduras, frutas frescas, tortillas de maíz o panes integrales, los cuales deberás combinarlos con carnes y pescados magros. Olvídate de los alimentos procesados y precocinados que lo único que aportan son calorías en exceso. Evita preparaciones muy grasosas, los fritos, capeados y empanizados opta por una cocina sana y natural.
    5. Evitar los refrescos o aguas de frutas, prefiere agua natural o aromatiza tus aguas con cáscaras de frutas o verduras pero sin usar azúcar.
  • ¡Alerta! Chécate para prevenir el cáncer de mama

    Es mejor prevenir que curar. En el mes de concientización del cáncer de mama, te invitamos a que te realices un chequeo mensual. ¡Te queremos sana!

     

    No hay pretextos para que cada mes te hagas un chéqueo. Es por tu salud y recuerda que es mejor prevenir que curar.

  • Aprende a elegir la leche y el cereal para el desayuno

    Después de dormir, los niveles de azúcar en la sangre son muy bajos, ya que llevas de 6-10 horas de ayuno. El cuerpo utiliza las reservas durante el descanso por lo que en la mañana debemos de reponerlas para poder funcionar correctamente. Desayunar, rompe el ayuno y repone los niveles de glucosa. La glucosa es la fuente de energía del cuerpo.

    Pero no solo se trata de volver a llenar el tanque con cualquier tipo de gasolina, debes hacerlo con un desayuno completo que contenga los nutrientes necesarios:

    Comer cereal con leche o pan con leche no es mala idea, pero debes escoger bien ¿qué pan y qué cereal vas a consumir? Además es importante consumir leche descremada (baja en grasas) ya que la leche es una buena fuente de proteínas, carbohidratos y calcio pero también tiene colesterol. Al elegirla baja en grasa evitas el consumo de estas en exceso. El cereal que elijas debe ser proveniente de granos naturales y altos en fibra como lo son la avena y el amaranto ya que su digestión es de forma uniforme y mantiene los niveles de energía durante todo el día. Comer pan dulce, cereales industrializados o galletas provocará un pico de glucosa, (mucha energía) seguida por una gran caída, es decir te sentirás cansado casi de inmediato, con hambre y generando un mayor antojo y consumo de cosas dulces y azucaradas por el que es muy probable el aumento de peso y el riesgo de enfermedades como la obesidad y la diabetes.

    Te sugerimos un tazón de leche descremada o ½ taza de yogurt bajo en grasa + 1 cucharada de avena y 1 cucharada de amaranto, te proporcionan las proteínas, minerales, vitaminas y carbohidratos necesarios para comenzar el día. También puedes agregar una poción de fruta como 1 manzana o ½ taza de papaya para hacer nuestro desayuno ¡más completo y nutritivo!

    Si tienes antojo de algo salado en la mañana puedes elegir un pan integral o pan de granos con 1 vaso de leche descremada, unos rollitos de jamón de pavo y rodajas de jitomate con limón sal y pimienta.

    Transforma tus desayunos y te sentirás muy bien todos los días.

  • La microbiota intestinal y su relación con la alimentación

    La microbiota desempeña un papel fundamental en la salud digestiva, siendo también indispensable en el desarrollo y equilibrio del sistema inmune.

    La microbiota intestinal es el nombre correcto y actual de lo que antes denominábamos flora intestinal. La microbiota es el conjunto de microorganismos vivos que establecen una relación simbiótica con el cuerpo, es decir, que tanto las bacterias como el cuerpo se benefician de vivir juntos. La microbiota desempeña un papel fundamental en la salud digestiva, siendo también indispensable en el desarrollo y equilibrio del sistema inmune.

    Nuestra microbiota intestinal contiene 100 billones de microorganismos, diez veces superior al número de células de nuestro cuerpo. La microbiota intestinal tiene un peso aproximado de 2 kg.

    La colonización del intestino, el desarrollo de la microbiota intestinal comienza al nacer…

    Los factores que afectan a la microbiota desde el nacimiento hasta el primer año de vida son: edad gestacional -pretérmino o término-, nacimiento por parto natural o cesárea, peso de la madre y dieta materna durante la gestación, entorno hospitalario y elección de la dieta para el recién nacido -lactancia o formula-. La microbiota intestinal de los bebés amamantados por leche materna es diferente de la de los bebés alimentados con fórmulas para lactantes.

    La microbiota se estabiliza alrededor de los 3 años siendo similar a la de los adultos, continuando su evolución a un ritmo más estable durante el resto de la vida.

    La composición general de la microbiota intestinal es similar en la mayoría de las personas sanas, pero también hay una parte que es totalmente personal y determinada por nuestra dieta, entorno (estilo de vida), género, edad y país en el que vivimos.

    Aunque la microbiota intestinal puede adaptarse a los cambios, en algunas situaciones pueden aparecer alteraciones o respuestas adversas. Cuando se altera la composición normal de la microbiota se crea un estado llamado disbiosis, que puede predisponer a la persona a sufrir ciertos problemas neurológicos, metabólicos o desarrollar obesidad.

    La microbiota intestinal puede verse alterada a causa de diversos factores externos que rompen el equilibrio de la misma, como el uso prolongado de antibióticos, cambios en la alimentación, bajo consumo de fibra, infecciones por parásitos, etc.

    Las principales funciones de la microbiota intestinal son:

    •  Defender el aparato digestivo de la entrada de bacterias nocivas que puedan causar diversas infecciones y enfermedades.
    •  Ayudar a digerir algunos alimentos, como la fibra vegetal.
    •  Contribuir a la producción de la vitamina K al ingerir ciertos alimentos que contienen precursores de dicho nutriente (como las verduras de hoja verde, frutas y semillas). La vitamina K es esencial en el proceso de coagulación.
    •  Estimular el sistema inmune.
    • Formar elementos nutritivos, como algunas vitaminas, que contribuyen a que el organismo     funcione correctamente.
    • Utilizar la fibra de los alimentos para dar lugar a ácidos grasos de cadena corta, los cuales sirven como fuente de energía y mantienen en buen estado los tejidos del hígado, músculos y colon.

    Debemos cuidar de nuestra microbiota intestinal

    Los malos hábitos de vida inciden directamente en la salud de los microorganismos que forman la microbiota: el abuso de los antibióticos y laxantes, sustancias tóxicas como el tabaco o las drogas, el estrés, la falta o escaza actividad física, y, sobre todo, una dieta pobre en fibra y probióticos y alta en grasas, afectará el equilibrio de ésta.

    Al consumir productos ricos en fibra como todos aquellos de origen vegetal, frutas, leguminosas como frijoles, lentejas, además de cereales integrales y probióticos como los yogures o leche fermentada, lograremos mantener en equilibrio a los microorganismos beneficiosos de nuestro intestino y nos ayudarán a mejorar nuestra salud en general.

    Enders, G (2015). GUT. The Inside Story of Our Body’s Most Underrated Organ. Greystone.Valdovinos M.A, Gómez E & Torres G. Microbiota, nutrición y obesidad. Gastro trilogía.