Shokuikui: La estrategia nutricional en las escuelas de Japón

La obesidad es una enfermedad caracterizada por la acumulación excesiva de grasa, como consecuencia de un desequilibrio entre la ingesta de macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y lípidos) y el  gasto energético. A nivel mundial, se considera un problema severo de Salud Pública debido a que es un enfermedad multifactorial, que requiere de una intervención integral para lograr combatirla. Entre las múltiples causas destacan: la edad (a mayor edad, el metabolismo disminuye), el sexo (declive de hormonas anabólicas y estrógenos tras la menopausia), la genética, el sedentarismo,  factores biológicos, factores emocionales (estrés, ansiedad y/o depresión), factores económicos, algunos fármacos, enfermedades endocrinas (hipotiroidismo), alteración en la microbiota intestinal y un ambiente obesogénico en el que existe una amplia disponibilidad de alimentos de alta densidad energética y baja densidad nutrimental (1).

Desde el año 2002, la evidencia científica demostró en un estudio llamado “Diabetes Prevention Study”,  que la intervención del estilo de vida fue significativamente más efectiva que la intervención farmacológica aislada. Dicho estudio incluyó una muestra de 3,234 personas con niveles elevados de glucosa en ayuno después de una carga oral de glucosa. La población de estudio, la dividieron en dos grupos de intervención y un grupo control, uno de los grupos de intervención siguió un programa de modificación del estilo de vida con el objetivo de disminuir el 7% del peso corporal y realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana; otro grupo recibió tratamiento farmacológico con metformina. Después de un seguimiento de la población de estudio de 2.8 años, se encontró que la intervención en el estilo de vida redujo la incidencia de diabetes tipo 2 en un 58% por ciento y la metformina sólo en un 31%, en comparación con el grupo placebo. (2).

Nutricionalmente para poder realizar cambios en en el estilo de vida, es indispensable que el nutriólogo otorgue educación nutricional al paciente,  para empoderar y modificar voluntariamente conductas alimentarias, respetando sus preferencias y cultura alimentaria. 

Desde hace 8 años, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, reconocía que la Educación Nutricional debe estar en primer plano, ya que por sí sola ha demostrado mejorar el patrón de alimentación y el estado nutricio; además de resultar económico, viable y sostenible a largo plazo (3).

Un ejemplo claro de la importancia de la educación nutricional, es Japón, uno de los países con menores tasas de obesidad y mayor esperanza de vida, quien implementó desde el 2005 como estrategia para combatir la obesidad, un programa educativo en las escuelas llamado Shokuikui (Shoku=Dieta e Ikui=formación integral), que consta de impartir materias de nutrición, en el mismo nivel de importancia de materias exactas como matemáticas y ciencias. Dicho programa mostró una reducción del 20% en la tasa de sobrepeso y obesidad infantil en un plazo de 10 años (4).

En conclusión, debido a que el problema del sobrepeso y obesidad  de la población reside en gran medida en el estilo de vida que incluye: alimentación, ejercicio, sueño, exposición a la luz solar para sintetizar vitamina D, manejo del estrés Y adherencia al tratamiento farmacológico. Sólo cuando todos los integrantes de equipo de la salud incluyendo nutriólogo, médico, psicólogo y acondicionador físico, realizan intervención en el estilo de vida de las personas tomando como base la educación, el cambio de conducta se sostiene a largo plazo, se disminuye el riesgo de enfermar y mejora la calidad de vida; de lo contrario serían medidas aisladas que por sí solas no disminuirán la prevalencia de sobrepeso y obesidad en México.


FUENTE:
Lecube A, Monereo S, Rubio M, Martínez P, Martí A, Salvador J et al. Prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad. Posicionamiento de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad de 2016. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017; 64 (S1): 15-22
Knowler W , Barrett E, Fowler E, Hamman F, Lachin M , Walker E y Nathan D. Reduction in the incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin. The New England journal of medicine 2002, 346(6), 393-403.
Grupo de Educación Nutricional y de sensibilización del consumidor (2011). La importancia de la educación nutricional. FAO: Roma. 2011. Dispoible en: http://www.fao.org/ag/humannutrition/31779-02a54ce633a9507824a8e1165d4ae1d92.pdf
Japón combate obesidad con materia sobre nutrición. El Universal. 8 Octubre 2018. Disponible en: https://www.elbotiquin.mx/medicina-general/japon-combate-obesidad-con-materia-sobre-nutricion

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